miércoles, 11 de enero de 2012

Casualidad

Fue casualidad - me pregunto a todas horas -
Lo de tus ojos mirándome aquella noche oscura
Lo de aquella sonrisa que aún me dura
Lo de mis manos temblando y moviéndose solas.

Aunque debería ser casualidad - me sigo preguntando -
Lo de cuando pregunté a tus amigas
(Joder, fui tan brusco que las estaba asustando)
Lo de cuando pregunté a tus amigas tu nombre
Y me lo repetí a todas horas

Sinceramente ya dudo que fuera casualidad
Cuando en aquella fiesta oscura me puse a tu lado
Y bailamos
Y bailamos
Y salí a la calle con una sonrisa, salí al aire helado
Y respiré el aroma nocturno medio atontado

Y no me cabe duda de que no fue casualidad
Lo de cuando preguntaste a mis amigos
(Que, normalmente, no son muy listos, de verdad)
Lo de cuando preguntaste a mis amigos mi número de móvil
Y me llamaste para quedar, a deshoras

Lo que tuvo que ser casualidad - me pregunto en el hospital -
Es lo de nosotros cruzando en rojo
Lo del camionero que sólo te vio de reojo
Lo de tú en el suelo, como un animal.

No es, pues, casualidad - me digo, delante de tu tumba -
Que hoy te escriba un poema
Esos árboles que hay en todos los cementerios
Me observan mientras acabo esta última estrofa







No hay comentarios:

Publicar un comentario